Seguro que te lo han dicho mil veces.
Te dejan, te despiden o te llevas una decepción enorme con alguien, y llega el amigo bienintencionado de turno, te pone la mano en el hombro y te suelta la frasecita:
"Tranquilo. Ya verás como se pasa. El tiempo lo cura todo".
Y tú te agarras a eso.
Te sientas en el sofá a mirar el calendario, esperando pasivamente a que pasen los meses, confiando en que el simple paso de las horas haga su magia y borre el dolor, el rencor o la tristeza.
Pues tengo que decirte algo importante para que no pierdas tu vida esperando: