martes, 11 de julio de 2017

La filosofía medieval

A diferencia de lo que había ocurrido con la filosofía griega, que había centrado su reflexión en torno a la determinación del objeto, la filosofia medieval centrará su interés en Dios. La filosofía helenística había dado una orientación práctica al saber, dirigiéndolo hacia la felicidad del hombre. Es el caso del estoicismo y del epicureísmo, que habían colocado a la ética en el vértice del saber.

A lo largo de los primeros siglos de nuestra era, la progresiva expansión del cristianismo y otras religiones mistéricas irá provocando la aparición de otros modelos de felicidad o "salvación individual", que competirán con los modelos filosóficos. Frente a la inicial hostilidad hacia la filosofía manifestada por algunos de los primeros padres apologistas cristianos, sus continuadores encontrarán en la filosofia, especialmente a partir del desarrollo del neoplatonismo de Plotino, un instrumento útil, no sólo para combatir otras religiones o sistemas filosóficos, sino también para comprender, o intentar comprender, los misterios revelados. Surge de ahí una asociación entre filosofía y cristianismo o, más en general, entre filosofía y religión, que pondrá las bases de la futura filosofía medieval, entre los cristianos, los musulmanes y los judíos.

lunes, 3 de julio de 2017

La miserable vida de Victor Hugo

En paralelo a las tragedias familiares y a una actividad política que le obligaría a exiliarse con el ascenso de Napoleón III, Victor Hugo mantuvo una aventura de 50 años con el gran amor de su vida, Juliette Drouet, una joven de orígenes humildes.

Victor Marie Hugo, conocido como Victor Hugo, nació en la fase resacosa de la Revolución francesa. Su novela más conocida, «Los Miserables», se ambienta no en la revolución que terminó con Luis XVI en la guillotina, sino en la rebelión protagonizada en junio de 1832 por los hijos decepcionados de aquella. Los que sentían que, a pesar de toda la sangre derramada, nada había cambiado en un mundo donde había miserables en cada esquina. Victor Hugo habla en esta novela, y en su prolífica obra de las inquietudes de una generación muy próxima a él, que reclamaba más solidaridad y que se garantizasen más derechos humanos.

Hoy en día Victor Hugo está considerado uno de los escritores más importantes del siglo XIX y un hombre con una superdotada calidad literaria que, en buena parte, se inspiraba en su propia vida privada, muy agitada, repleta de amantes, infidelidades y tragedias. Empezando porque su padre, José Leopoldo Hugo, era hijo de un carpintero que ascendió en las filas del ejército ciudadano de Napoleón y sufrió un matrimonio anómalo. La señora de Hugo se convirtió en la amante del superior de su marido, el General Victor Lahorie, que ejerció de figura paterna para Victor Hugo y sus hermanos hasta su ejecución por conspiración en 1812. Por el nombre del amante de su madre se llamó así el escritor.

Vida y obra de Víctor Hugo

Víctor Hugo poeta, dramaturgo y novelista francés. Su vida y obra están marcadas por sus ideales de libertad y justicia social, que también defendió en la política.

Victor Hugo nació el 26 de febrero de 1802 en la localidad de Besançon (Francia). Poeta, dramaturgo y novelista romántico francés, es considerado como uno de los autores más importantes en lengua francesa y también un político e intelectual muy comprometido e influyente en la historia de su país y de la literatura del siglo XIX.

Victor Hugo, a causa de los de la profesión militar de su padre, residió en diversas localidades francesas en su infancia, como Elba, Marsella y Nápoles. Cuando precisamente su progenitor acompañó a España al nuevo rey José I (el célebre Pepe Botella), hermano de Napoleón Bonaparte, el joven Victor Hugo llegó a Madrid, donde residió durante dos años.

A partir de 1815, Victor Hugo se establece en París, instruyéndose con el objetivo primordial de dedicarse a la literatura. Fue un excelente estudiante, hasta el punto de que a los 15 años fue premiado por la Academia Francesa por un trabajo lírico, preludio de su primer gran libro de poemas en 1822, Odas y poesías diversas. En 1822 contrajo matrimonio con Adele Foucher, con quien tuvo cinco hijos. Fundó junto a sus hermanos y Eugène también escritores, la revista ‘Le Conservateur Litteraire’, en donde publicó la novela Bug Jargal.

Filosofia en la actualidad: Slavoj Zizek

Hilar un discurso lúcido mezclando el porno con el subjetivismo, la escatología con la refundación de la izquierda, o Lacan con Ernst Lubitsch, salpimentado con chistes regionales y referencias a Taylor Swift es algo que está al alcance de pocos. En el caso del filósofo Slavoj Zizek (Liubliana, Eslovenia, 1949), la cuestión se convierte en todo un arte. O en todo un espectáculo, como dicen sus detractores.

Es el pensador esloveno un filósofo controvertido y polémico, un agitador de conciencias afiliado a lo políticamente incorrecto. Su erudición, su solvencia teórica y su vasto abanico cultural le han convertido en una suerte de Sartre de este primer tramo de siglo, al menos, en su capacidad de penetración en la esfera pública, afirman sus defensores. Al tiempo, su capacidad de comunicación (apabullante), su desprejuiciado uso del lenguaje (en las antípodas de la Academia), y su dominio de las referencias de la cultura pop le han ayudado a llevar su mensaje a veinteañeros y treintañeros descontentos con el estado actual de las cosas, disconformes con el orden que configura el paradigma neoliberal. Ha enganchado con ellos por lo que defiende, sí.

Y por los vídeos de YouTube.

viernes, 2 de junio de 2017

Historia de la Reina María Cristina Borbón Dos Sicilias

Nace el 27 de abril de 1806 en Palermo. Sus padres fueron Francisco I de las Dos Sicilias y la infanta María Isabel de Borbón que era hija de Carlos IV de España y hermana de Fernando VII.

Tuvo una educación esmerada en su vida en Nápoles. Esta formación se basaba más en la cultural que en la política política, y toda su idea de política era que siempre tenía que haber un gobierno fuerte.

El marqués de Villa-Urrutia describe a María Cristina de la siguiente forma “era considerada Cristina como hermosa, no por la corrección de sus facciones, sino por el conjunto, según se puede apreciar en el retrato de don Vicente López, cuyo pincel, como el de Goya, no pecó de cortesano y lisonjero. Su cabello era castaño; los ojos, pardos, parecían negros a cierta distancia, y sin ser grandes resultaban expresivos y dominantes; la boca graciosa con propensión constante a la sonrisa; la frente proporcionada al rostro; la nariz más bien grande sin ser borbónica; el color blanco nacarado; los pómulos ligeramente rojos; las orejas menudas y  bien puestas, llamaron la atención de un marinero americano como las primeras que había visto verdaderamente bellas; el cuerpo airoso y esbelto; la figura de intachables líneas estructurales; los ademanes naturalmente distinguidos, y el aire siempre elegante, cualquiera que fuera el traje que vistiese, para paseo, campo, montar a caballo o recepción palatina. Cuando entró en Madrid, sin estar delgada, no era mujer de mucho volumen; pero al poco tiempo adquirió  su cuerpo ciertas líneas curvas, En España como en Oriente muy apreciadas, por el mayor relieve que dan a la hermosura femenina…”.

La banalidad del mal

El Lobo es el apodo de Michael Karkoc, un criminal nazi responsable de la muerte de al menos 44 hombres, mujeres y niños en 1944. También es un anciano de 98 años que sigue trabajando en su jardín de Minneápolis, donde vive desde que huyó de Ucrania al final de la Segunda Guerra Mundial y donde se le ha encontrado tras una investigación de la agencia AP.

De hecho, para sus vecinos y sus hijos no es ningún monstruo: ayudó a construir la rectoría de la iglesia ortodoxa a la que acudía y su peluquero pide que “le dejen morir en paz”.

No es la primera vez que sorprende lo que el psicólogo Roy Baumeister llama “la desproporción entre la persona y el crimen”, ni la primera vez que nos preguntamos cómo es posible que alguien en apariencia normal, que se preocupa por su familia y por sus amigos, sea capaz de cometer crímenes atroces.

La banalidad del mal

¿Qué es el utilitarismo?

El tema de la cooperación internacional puede parecer un asunto económico o político, pero es, también, filosófico: “Los economistas pueden proporcionar información acerca de cómo ayudar más -explica Peter Singer a Verne-, pero tienden a evitar conversaciones sobre cómo deberíamos vivir. Son los filósofos quienes, desde Sócrates, han discutido esta cuestión, animándonos a examinar nuestras vidas y a reflexionar sobre nuestras elecciones a la luz de nuestros valores”.

En la historia de la filosofía ha habido grandes corrientes éticas. Por ejemplo, las teorías basadas en el deber (o deontológicas) creen que hay que respetar ciertas obligaciones y derechos con independencia de sus efectos. El principal exponente sería Immanuel Kant, con su imperativo categórico (una de sus formulaciones es "obra solo según aquella máxima por la cual puedas querer que al mismo tiempo se convierta en ley universal").

El punto de partida del consecuencialismo es el opuesto: esta corriente opina que la moralidad de nuestros actos depende solo de sus consecuencias. Peter Singer se define como utilitarista, que es una corriente consecuencialista que inició Jeremy Bentham (1748-1832) en su Introducción a los principios de moral y legislación. Se basa en el principio de mayor felicidad: el interés de la comunidad consiste en la suma de los intereses individuales y “la acumulación de placeres individuales aumentará la felicidad de todos, que es el objetivo final”, como resume Victoria Camps en su Breve historia de la ética. Es decir, la justicia se mide por sus resultados, sin que sea necesario recurrir a derechos o deberes.