Habrá un día en el que los coches conduzcan solos. En el que los conductores tendrán las manos libres y con una tecnología de realidad aumentada puedan realizar la compra desde su coche. Igual que si estuvieran en un supermercado. ¿Cómo? La Castellana o cualquier otra vía española harán de pasillo y, como Google será conocedor de todos sus gustos e inquietudes, les pintará el exterior a su antojo ofreciéndoles aquello que necesiten.
En el presente de los supermercados apuesta por la geolocalización del cliente. Para ello utilizan beacons, una especie de pequeños GPS que se colocan en los carritos de la compra y que le chivan al comercio el recorrido que ha realizado, en qué estantes se quedó más tiempo o los pasillos más visitados. Esto sirve para medir, con una precisión milimétrica, la mejor manera de colocar los productos para exprimirlos al máximo. "Puedes subir los precios de algunos artículos o cambiarlos de estantería y ver al final del día si mereció la pena".
Pero no sólo está siendo vigilado a través de la geolocalización. También se han metido en su cerebro. Los avances en el campo del neuromarketing, ése que trata de averiguar qué (y por qué) compramos, son los encargados de que cada vez le conozcan mejor.
miércoles, 4 de mayo de 2016
lunes, 2 de mayo de 2016
Seneca: Cartas a Lucilio
Las Cartas a Lucilio, (Epistulae Morales ad Lucilium), a veces llamadas Cartas de un Estoico en el mundo anglosajón, son un conjunto de 124 cartas escritas por Lucio Anneo Séneca durante los tres últimos años de su vida. Todas las cartas comienzan con la frase "Seneca suo Lucilio salutem" (Séneca saluda a su Lucilio) y terminan con la palabra "Vale" (Adiós en latín), fórmula habitual en la época y que permitió a la posteridad suponerlas fruto de una recopilación de correspondencia entre Séneca y Lucilio.
Sobre Lucilio
Del receptor de estas cartas, Lucilio, la tradición medieval y renacentista afirmaba que fue un procurador romano en la provincia de Cilicia (otros lo sitúaban en Sicilia) en torno al año 60 e.v. y oriundo de Pompeya, en la Campania. Sin embargo, actualmente esto parece refutado: dicha tradición al parecer confundió a Lucilio con un tal Lucio otrora procurador en Sicilia y amigo de Plinio el Viejo, quien, como éste, murió en la erupción del Vesubio que sepultó Pompeya; toda esta confusión se debió, según parece, a que durante el medioevo la Historia Natural de Plinio el Viejo le fue a veces atribuida a Séneca, y se asoció a éste con aquél.
Sobre Lucilio
Del receptor de estas cartas, Lucilio, la tradición medieval y renacentista afirmaba que fue un procurador romano en la provincia de Cilicia (otros lo sitúaban en Sicilia) en torno al año 60 e.v. y oriundo de Pompeya, en la Campania. Sin embargo, actualmente esto parece refutado: dicha tradición al parecer confundió a Lucilio con un tal Lucio otrora procurador en Sicilia y amigo de Plinio el Viejo, quien, como éste, murió en la erupción del Vesubio que sepultó Pompeya; toda esta confusión se debió, según parece, a que durante el medioevo la Historia Natural de Plinio el Viejo le fue a veces atribuida a Séneca, y se asoció a éste con aquél.
domingo, 1 de mayo de 2016
¿Somos agresivos por naturaleza?
Un grupo de arqueólogos nipones ponen en tela de juicio que los seres humanos seamos agresivos por naturaleza tras estudiar una cultura del Japón prehistórico.
Un estudio de restos humanos pertenecientes a la cultura prehistórica de los Jomon ha hecho a un equipo de antropólogos japoneses dudar de que la guerra sea una realidad consustancial a los humanos, recoge un a artículo de los especialistas publicado en la revista 'Biological Letters'.
Jomon es una cultura de cazadores-recolectores que habitó las islas japonesas entre 14.000 y 300 años antes de Cristo. El equipo liderado por el arqueólogo Hisashi Nakao examinó un gran número de esqueletos de personas de la época repartidos por todo el país que no presentaron signos de violencia en el momento de su muerte. El número de personas muertas por heridas oscila entre el 1,82% y el 3,5%.
Posteriormente los investigadores buscaron infructuosamente lugares de Jomon en los que se acumularan esqueletos con signos de muerte violenta. No hubo en territorio japonés enfrentamientos importantes entre humanos.
Un estudio de restos humanos pertenecientes a la cultura prehistórica de los Jomon ha hecho a un equipo de antropólogos japoneses dudar de que la guerra sea una realidad consustancial a los humanos, recoge un a artículo de los especialistas publicado en la revista 'Biological Letters'.
Jomon es una cultura de cazadores-recolectores que habitó las islas japonesas entre 14.000 y 300 años antes de Cristo. El equipo liderado por el arqueólogo Hisashi Nakao examinó un gran número de esqueletos de personas de la época repartidos por todo el país que no presentaron signos de violencia en el momento de su muerte. El número de personas muertas por heridas oscila entre el 1,82% y el 3,5%.
Posteriormente los investigadores buscaron infructuosamente lugares de Jomon en los que se acumularan esqueletos con signos de muerte violenta. No hubo en territorio japonés enfrentamientos importantes entre humanos.
domingo, 3 de abril de 2016
Macrobio "Saturnales o Saturnalia"
Las Saturnales (en latín, Saturnalia) son una obra del escritor y gramático romano Macrobio, escritas en torno al 384-395 o 430-440.
Se trata de un simposio literario incompleto en siete libros, donde en medio de los tres días de fiestas saturnales (fiestas celebradas en honor del dios Saturno) del año 384 d. de C. doce eruditos romanos, uno de ellos el gramático Servio, deciden encerrarse, para celebrar tres banquetes literarios, en las casas de los senadores romanos Vetio Agorio Pretextato, Virio Nicómaco Flaviano y Quinto Aurelio Símaco.
Saturnales o (Los Saturnalia)
Es la obra más extensa de las conservadas de Macrobio. Se trata de un diálogo literario en siete libros, transmitido con lagunas textuales de cierta entidad. Tras una dedicatoria a Eustatio, su hijo, en el prólogo se asiste a un diálogo entre dos personajes, Decio y Postumiano. Este último, a su vez, cuenta de tercera mano la erudita conversación que tuvo lugar en el año 384, durante la víspera (16 de diciembre) y en los días de las Saturnalias (17-19 de diciembre), fiestas celebradas en honor del dios Saturno.
Se trata de un simposio literario incompleto en siete libros, donde en medio de los tres días de fiestas saturnales (fiestas celebradas en honor del dios Saturno) del año 384 d. de C. doce eruditos romanos, uno de ellos el gramático Servio, deciden encerrarse, para celebrar tres banquetes literarios, en las casas de los senadores romanos Vetio Agorio Pretextato, Virio Nicómaco Flaviano y Quinto Aurelio Símaco.
Saturnales o (Los Saturnalia)
Es la obra más extensa de las conservadas de Macrobio. Se trata de un diálogo literario en siete libros, transmitido con lagunas textuales de cierta entidad. Tras una dedicatoria a Eustatio, su hijo, en el prólogo se asiste a un diálogo entre dos personajes, Decio y Postumiano. Este último, a su vez, cuenta de tercera mano la erudita conversación que tuvo lugar en el año 384, durante la víspera (16 de diciembre) y en los días de las Saturnalias (17-19 de diciembre), fiestas celebradas en honor del dios Saturno.
Macrobio
Macrobio, escritor y gramático romano, del último cuarto del s. IV d. C., de cuyos datos biográficos poco se conoce con certeza.
Prosista latino pagano que vivió entre los siglos IV y V d.C. La opinión crítica tradicional lo identificaba con un Macrobio que fue prefecto en Hispania en el 399 d.C. y procónsul de África en el 410.
Vida
El nombre que consta en latín en los manuscritos más antiguos del Comentario al Sueño de Escipión de Cicerón es el de Macrobius Ambrosius Theodosius, sin embargo existe una variación tanto en el orden de los tres nombres como en la vigencia de los mismos, dado que a veces se omite Ambrosius, otras Theodosius, e incluso ambos, aludiéndose simplemente a Macrobius.
Por otra parte, para nombrar a una persona en el Bajo Imperio era costumbre citar el último de sus nombres, con lo que existe a su vez una elevada probabilidad de que se le nombrara como Theodosius.
Prosista latino pagano que vivió entre los siglos IV y V d.C. La opinión crítica tradicional lo identificaba con un Macrobio que fue prefecto en Hispania en el 399 d.C. y procónsul de África en el 410.
Vida
El nombre que consta en latín en los manuscritos más antiguos del Comentario al Sueño de Escipión de Cicerón es el de Macrobius Ambrosius Theodosius, sin embargo existe una variación tanto en el orden de los tres nombres como en la vigencia de los mismos, dado que a veces se omite Ambrosius, otras Theodosius, e incluso ambos, aludiéndose simplemente a Macrobius.
Por otra parte, para nombrar a una persona en el Bajo Imperio era costumbre citar el último de sus nombres, con lo que existe a su vez una elevada probabilidad de que se le nombrara como Theodosius.
sábado, 2 de abril de 2016
Boecio "De la consolación de la filosofía"
La más interesante y universalmente conocida de las obras de Boecio es sin duda De consolatione philosophiae (De la consolación de la filosofía), impresa por primera vez en Nuremberg en 1473; las mejores ediciones son las de Jena (1841) y Leipzig (1871). Fue escrita en la cárcel entre 523 y 524, y consta de cinco libros en los que, alternándose prosa y verso, se desarrolla un diálogo entre el autor y su visitante, la Filosofía.
Mientras el autor está buscando en la poesía alivio a sus miserias, la Filosofía se le aparece bajo la figura de una mujer de venerable aspecto, con ojos llameantes y dotados de sobrehumana agudeza, arreada con un precioso vestido, en cuyo borde inferior está escrita una P y en el superior una T. Estas letras, que sin duda simbolizan la división platónica de la filosofía en práctica y teórica, están unidas por peldaños, que recuerdan el otro concepto platónico complementario de la ascensión de la práctica a la teoría.
Boecio, tras identificar a la visitante, se lamenta de los males en que ha caído y ella le contesta que en realidad él ha tenido de la fortuna más bienes que males. La culpa es de él mismo, ante todo porque ha confiado en la fortuna, que es inconstante y falsa; después, porque ha atribuido valor a bienes como la fama, el poder o el deleite, los cuales producen desventura, no felicidad. Aquella fortuna que el mundo juzga adversa es más provechosa que la próspera porque libera al alma, elevándola a la verdad y a la virtud, a la verdadera felicidad y a Dios, aspiración suprema del pensamiento humano.
Mientras el autor está buscando en la poesía alivio a sus miserias, la Filosofía se le aparece bajo la figura de una mujer de venerable aspecto, con ojos llameantes y dotados de sobrehumana agudeza, arreada con un precioso vestido, en cuyo borde inferior está escrita una P y en el superior una T. Estas letras, que sin duda simbolizan la división platónica de la filosofía en práctica y teórica, están unidas por peldaños, que recuerdan el otro concepto platónico complementario de la ascensión de la práctica a la teoría.
Boecio, tras identificar a la visitante, se lamenta de los males en que ha caído y ella le contesta que en realidad él ha tenido de la fortuna más bienes que males. La culpa es de él mismo, ante todo porque ha confiado en la fortuna, que es inconstante y falsa; después, porque ha atribuido valor a bienes como la fama, el poder o el deleite, los cuales producen desventura, no felicidad. Aquella fortuna que el mundo juzga adversa es más provechosa que la próspera porque libera al alma, elevándola a la verdad y a la virtud, a la verdadera felicidad y a Dios, aspiración suprema del pensamiento humano.
Boecio
Anicio Manlio Torcuato Severino Boecio (en latín: Anicius Manlius Severinus Boëthius) (Roma, c. 480 – Pavía, 524/525) fue un filósofo romano.
VIDA
Provenía de una importante y antigua familia romana, la gens Anicia, que dio dos emperadores y tres papas. Fue hijo de Flavio Manlio Boecio. Empezó estudios de retórica y filosofía, conocimientos que amplió en Atenas. Se casó con Rusticiana, hija del senador Quinto Aurelio Memio Símaco (senador y cónsul en el año 485).
En 510 fue consul ordinarius (el cónsul que da nombre al año) en solitario. En 522 o 523 él mismo fue nombrado magister officiorum, cargo equivalente a lo que podría llamarse un primer ministro, del rey ostrogodo Teodorico el Grande. En 522 nombró cónsules a sus dos hijos, Flavio Símaco y Flavio Boecio.
VIDA
Provenía de una importante y antigua familia romana, la gens Anicia, que dio dos emperadores y tres papas. Fue hijo de Flavio Manlio Boecio. Empezó estudios de retórica y filosofía, conocimientos que amplió en Atenas. Se casó con Rusticiana, hija del senador Quinto Aurelio Memio Símaco (senador y cónsul en el año 485).
En 510 fue consul ordinarius (el cónsul que da nombre al año) en solitario. En 522 o 523 él mismo fue nombrado magister officiorum, cargo equivalente a lo que podría llamarse un primer ministro, del rey ostrogodo Teodorico el Grande. En 522 nombró cónsules a sus dos hijos, Flavio Símaco y Flavio Boecio.
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